Volver a CAZA

(Julio 2011) EL LOBO, FUGITIVO ENTRE LUNAS (Rubén Gutierrez Cosío)
Cuando la noche despierta
por las montañas cimeras
corre una rauda silueta
bajo las sombras luneras;
guiada de ágil instinto
domina monte y vereda,
es, el patriarca del bosque,
rey de la estirpe lobera.

Lobo de antiguas leyendas,
corredor infatigable,
dueño de lunas serenas
y de espíritu indomable;
de la casta montaraz,
carnicero implacable,
sabedor de los secretos
de la noche infranqueable.

Su andanza, territorial,
puro sigilo en las sierras,
aúlla en los altos canchales,
entra al arroyo con nieblas,
rehúye del sol delator,
ama los brillos de estrellas,
es un proscrito sin leyes,
un fugitivo en sus tierras.

Combatiente por un rango
de poderes en manada,
con los belfos bien alzados
y navajas afiladas,
de amenazante gruñir
al repartir la carnada,
y es su cola quien refleja
liderazgo o retirada.

Son feroces al combate
y letales carniceros,
tan fácil matan un corzo
como al bravo navajero,
y en tiempos de escasez
saben ser, alimañeros,
pero es carne en podredumbre
su manjar de carroñero.

Cuentan sabidas teorías
que también la fruta cata,
que en arroyos al estío
más de una rana saca,
que le pierde ese sabor
de la carne putrefacta,
y que tiene por costumbre
el volver a donde mata.

Y al acechar el invierno
cuando apuntaron los fríos,
van cuajando las nevadas
y las reses, pierden brío,
se vuelve el lobo hostil
y muestra su poderío,
apagando las hambrunas
a la vera de los ríos.

Cazan, a boca de noche,
estrategia de manada,
con el macho dominante
dirigiendo la emboscada,
van cerrando por los flancos
las posibles escapadas,
agotando la esperanza
a sus presas alobadas.

Y al despertar el alba
se dibujan los coteros,
tocando fin la jornada
de los bravos carniceros,
llegan las luces desnudas
delatan pasos loberos,
y en algún rincón del monte
yacen limpios cazaperos.

Lobo de fornida planta
y de intenso correr,
explorador del terreno
franja que va defender,
sus fauces marcan la pauta,
su silueta el poder,
es respetado en el clan
sabe su rango imponer.

Vivirá años de gloria
con la manada en su zona,
con los lobeznos inquietos
y la matriarca gruñona,
pero la ley natural
es tajante, no perdona,
y llegará un rival
a arrebatar su corona.

Y un mal día de otoño,
para aquel macho alfa,
dejarán ya de soplar
gratos vientos de bonanza;
tras perder el liderazgo
se disipa su arrogancia
para ser un viejo lobo
de solitaria andanza.

Tras tarreñar en los picos
la nieve grácil somera,
va acechando con el alba
la radiante primavera,
y la loba dominante
con instinto de criadera,
se separa de su clan
y se encueva en la lobera.

Y una mañana de abril
oculta en el espesal
nacen oscuros lobeznos
al regazo maternal;
van creciendo entre sigilos
sin dejar aquel umbral,
con trasiegos silenciosos
por la senda del pical.

Aprenderán con sus padres
y vivirán experiencias,
de los secretos del monte,
de la noche y sus defensas,
de las presas y enemigos,
de costumbres y querencias,
de las leyes en manada,
de rangos y convivencias.

Sigue el clan a su jefe
igual que séquito real,
de retirada al encame
de líder territorial;
acecha desde escudaños
bajo el sol primaveral,
ávido por descubrir
algún tierno recental.

Es esa pitanza fácil
quien pierde a esta raza,
tocar bienes del pastor
es placentera carnaza,
pero el precio, es caro,
carne mollar de añagaza,
que se vuelve en su contra
convirtiéndoles en caza.

Es el hombre su rival
que el hábitat domina,
y vengará los saqueos
de la manada canina;
lanzará duros ataques
con intención asesina,
con torturables cepos,
con batidas o externina.

Guerra entre lobos y hombres
de siempre fue tradición,
uno, defiende sus bienes,
otro, aprovecha la ocasión,
ataca primero el lobo
por hambre o tentación,
responde sin tregua el hombre
ajeno a la compasión.

He visto correr al lobo
en algunas ocasiones,
es raudo e intuitivo
te despierta pulsaciones,
un animal muy astuto,
certero en sus decisiones,
sabe taparse en el monte,
sabe eludir los cercones.

E irán pasando legados
entre carreras y huida,
aullando junto a la noche
bajo la luna encendida;
el nómada de las sombras
luchará contra fatigas,
y no cambiará por nada
la libertad de su vida.