Volver a CAZA|
Cuando la noche despierta por las montañas cimeras corre una rauda silueta bajo las sombras luneras; guiada de ágil instinto domina monte y vereda, es, el patriarca del bosque, rey de la estirpe lobera. Lobo de antiguas leyendas, corredor infatigable, dueño de lunas serenas y de espíritu indomable; de la casta montaraz, carnicero implacable, sabedor de los secretos de la noche infranqueable. Su andanza, territorial, puro sigilo en las sierras, aúlla en los altos canchales, entra al arroyo con nieblas, rehúye del sol delator, ama los brillos de estrellas, es un proscrito sin leyes, un fugitivo en sus tierras. Combatiente por un rango de poderes en manada, con los belfos bien alzados y navajas afiladas, de amenazante gruñir al repartir la carnada, y es su cola quien refleja liderazgo o retirada. Son feroces al combate y letales carniceros, tan fácil matan un corzo como al bravo navajero, y en tiempos de escasez saben ser, alimañeros, pero es carne en podredumbre su manjar de carroñero. Cuentan sabidas teorías que también la fruta cata, que en arroyos al estío más de una rana saca, que le pierde ese sabor de la carne putrefacta, y que tiene por costumbre el volver a donde mata. Y al acechar el invierno cuando apuntaron los fríos, van cuajando las nevadas y las reses, pierden brío, se vuelve el lobo hostil y muestra su poderío, apagando las hambrunas a la vera de los ríos. |
Cazan, a boca de noche, estrategia de manada, con el macho dominante dirigiendo la emboscada, van cerrando por los flancos las posibles escapadas, agotando la esperanza a sus presas alobadas. Y al despertar el alba se dibujan los coteros, tocando fin la jornada de los bravos carniceros, llegan las luces desnudas delatan pasos loberos, y en algún rincón del monte yacen limpios cazaperos. Lobo de fornida planta y de intenso correr, explorador del terreno franja que va defender, sus fauces marcan la pauta, su silueta el poder, es respetado en el clan sabe su rango imponer. Vivirá años de gloria con la manada en su zona, con los lobeznos inquietos y la matriarca gruñona, pero la ley natural es tajante, no perdona, y llegará un rival a arrebatar su corona. Y un mal día de otoño, para aquel macho alfa, dejarán ya de soplar gratos vientos de bonanza; tras perder el liderazgo se disipa su arrogancia para ser un viejo lobo de solitaria andanza. Tras tarreñar en los picos la nieve grácil somera, va acechando con el alba la radiante primavera, y la loba dominante con instinto de criadera, se separa de su clan y se encueva en la lobera. Y una mañana de abril oculta en el espesal nacen oscuros lobeznos al regazo maternal; van creciendo entre sigilos sin dejar aquel umbral, con trasiegos silenciosos por la senda del pical. |
Aprenderán con sus padres y vivirán experiencias, de los secretos del monte, de la noche y sus defensas, de las presas y enemigos, de costumbres y querencias, de las leyes en manada, de rangos y convivencias. Sigue el clan a su jefe igual que séquito real, de retirada al encame de líder territorial; acecha desde escudaños bajo el sol primaveral, ávido por descubrir algún tierno recental. Es esa pitanza fácil quien pierde a esta raza, tocar bienes del pastor es placentera carnaza, pero el precio, es caro, carne mollar de añagaza, que se vuelve en su contra convirtiéndoles en caza. Es el hombre su rival que el hábitat domina, y vengará los saqueos de la manada canina; lanzará duros ataques con intención asesina, con torturables cepos, con batidas o externina. Guerra entre lobos y hombres de siempre fue tradición, uno, defiende sus bienes, otro, aprovecha la ocasión, ataca primero el lobo por hambre o tentación, responde sin tregua el hombre ajeno a la compasión. He visto correr al lobo en algunas ocasiones, es raudo e intuitivo te despierta pulsaciones, un animal muy astuto, certero en sus decisiones, sabe taparse en el monte, sabe eludir los cercones. E irán pasando legados entre carreras y huida, aullando junto a la noche bajo la luna encendida; el nómada de las sombras luchará contra fatigas, y no cambiará por nada la libertad de su vida. |